domingo, 12 de julio de 2015

El Decálogo de la Cultura Hacker




Más allá de los intentos de descalificar a la vida hacker existe además un movimiento que lo dignifica y que le da un sentido de búsqueda de algo más allá, por curiosidad y por gusto. Más allá que una ocupación, una manera de vivir la vida y de enfrentar a la mismísima realidad. Tema de debate ya a lo largo de bastantes años ha surgido una discusión interesante desde la comunidad de Dev.F.  en la que intentan poner en blanco y negro su "filosofía" hacker concentrada en un decálogo de gran interés nos parece y que aquí está a su disposición para que lo analicen:  

El Decálogo de la Cultura Hacker

< 1 > Da antes de recibir.  Los y las hackers tienen una fuerte inclinación a formar comunidades. Estas comunidades son grupos horizontales, donde rara vez existen jerarquías y donde las personas son juzgadas en base a sus contribuciones a las mismas. El respeto y el liderazgo, entonces, surgen a partir de una actitud de querer dar algo a los demás antes de esperar recibir algo. La buena reputación se construye aportando, generando valor y dando apoyo a otros.

< 2 > No pedir permiso. Nuestro mundo actual está regido por un enjambre de normas, reglas, jerarquías y órdenes sociales y morales. Esto puede llevar a que el miedo de no ser aceptados o a ser juzgados por esas normas nos haga paralizarnos y a que evite que hagamos las cosas que verdaderamente nos llaman. No obstante, una buena hacker no se pone a averiguar si la sociedad le va a dar permiso o no de hacer las cosas que le parecen valiosas o constructivas; simplemente va y las hace y después evalúa el resultado.


< 3 > Hacer > Hablar. Por ese mismo miedo que mencionamos en el punto anterior, es común ceder a la tentación de hablar más de lo que hacemos. El problema es que hablar no lleva a resultados concretos, mientras que hacer sí nos lleva a crear nuevas cosas, proyectos, comunidades, soluciones, etc. Por lo mismo, el respeto más grande en una comunidad de hackers va para aquellas personas que se la pasan haciendo y no tanto solamente hablando sobre lo que quieren hacer.

< 4 > No existen excusas. Cuando no logramos un resultado deseado, nunca es culpa de otras personas, ni del clima, ni del tráfico, ni de nuestros familiares, ni de mi jefe o de mis colegas. La culpa, siempre e irremediablemente, es mía. Como hacker (y como persona), me hago responsable de mis propias acciones. Si no hago algo, es porque no me interesó lo suficiente, o porque no me organicé para hacerlo, o porque puedo mejorar mis hábitos. Lo que no construye es echarle la culpa a terceros por no hacer mis cosas.




< 5 > Resolver problemas. Una buena hacker siempre usa su pasión, ingenio y creatividad para resolver problemas de nuevas maneras. Por eso a los hackers les encanta la tecnología, porque con ella pueden construir soluciones realmente ingeniosas a molestos problemas, a veces en tiempo record. Lo interesante de este punto es que de manera frecuente estas soluciones acaban salpicando de manera positiva a otras personas. Un ejemplo muy ilustrativo de resolver problemas ingeniosamente es A Liter of Light.


< 6 > Sigue tu curiosidad. Dentro de ti hay una feroz hambre de aprender y de saber más sobre ciertos temas, disciplinas y artes. Sigue esa curiosidad siempre, a donde sea que te lleve. La mayoría de historias de personas exitosas casi siempre tienen que ver con que fueron fieles a lo que su corazón les iba pidiendo a través de este sutil, pero intenso sentido de la curiosidad. Lo que encontrarás al otro lado de esa exploración personal será probablemente un tesoro que te llenará de satisfacción y crecimiento personal.

< 6.2 > Fracasar == Crecer. Esto es parte del punto 6, ya que seguir tu curiosidad puede parecer atemorizante en más de una ocasión. Este miedo surge de la posibilidad de fracasar o de la incertidumbre que implica seguir un camino menos convencional que el que dictan las normas sociales que nos rodean. Sólo recuerda que “si no te reta, no te cambia”. De esa manera, la adversidad se convierte en tu amiga. El crecimiento y el aprendizaje más grandes provienen casi siempre de vencer obstáculos y de vencer la adversidad. No te acomodes en el miedo; mejor enfréntate a la adversidad y busca maneras de sobrellevarla. El verdadero fracaso es nunca intentar ni arriesgarse por miedo.


< 7 > Conoce tus herramientas y comunidades. Re-inventar la rueda no es de hackers. Para todo trabajo que quieras hacer, existen ya herramientas y conocimiento de quienes ya pasaron por ahí previamente. Saber aprovechar herramientas ya existentes permite hacer nuevas cosas con mayor agilidad y rapidez. También está siempre la opción de unirse a una comunidad o de formar una nueva y así aprovechar el conocimiento y la motivación colectiva de un grupo de personas interesadas en un mismo tema.



< 8 > Siempre aprender. Si algo distingue particularmente a los y las hackers, es que siempre están aprendiendo nuevas cosas. El mundo es demasiado diverso y grande como para sólo saber hacer una o pocas cosas. Siempre hay algo que aprender: cocinar un nuevo platillo, hacer arte, un nuevo lenguaje de programación, escalar una montaña, hablar en público, crear videojuegos, aprender japonés, mandarín o francés, escribir, etc.

< 9 > Involucrarse. El mundo presenta actualmente muchas causas urgentes que requieren de manos y cabezas que las atiendan. Degradación del medio ambiente, equidad de género, injusticia social, corrupción, pobreza, falta de acceso a la educación, entre muchas otras. ¿Cuál es tu causa? ¿Qué ves en el mundo que estás convencida que debe ser diferente? Una verdadera hacker da un paso al frente y se involucra en las causas que le encienden por dentro para contribuir en hacer una diferencia.


< 10 > ¡Divertirse en el proceso! Como los pioneros de la cultura hacker del Tech Model Railroad Club del MIT, nada de lo mencionado anteriormente tiene sentido si no nos divertimos en el proceso. La vida es muy corta como para pasarla sufriendo o siendo infelices. Por lo mismo, hay que buscar en la medida de lo posible trabajar en proyectos por el simple amor a hacerlo o por la satisfacción que experimentamos en el proceso de creación y construcción de nuevas cosas. No es el destino el más importante, sino el viaje y el proceso para llegar a él.

-Y qué les parece, personalmente creo que es una buena manera de retarse, de hacer el intento permanente de ir más allá y sobre todo de tomar acción en las cosas que uno más quiere, por que no hay nada peor que pasársela planeando para siempre y no saber ni cómo ni a qué hora comenzar, ser responsable de lo que pase, por otra parte y al mismo tiempo no darle demasiada importancia al qué se dirá, pues es una buena manera de hacer. No lo creen. 

Vía Fayerwaye y Dev.F.  



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